Los destinos turísticos soñados por los españoles

Hace muy poco un estudio realizado por la agencia de viajes Rumbo revelaba cuáles eran los ocho viajes que los españoles desearían hacer antes morirse. Vamos a ver cuáles son:

1. Machu Picchu
Recorrer el camino inca hasta la cina de Machu Picchu es una experiencia brutal que se extiende a lo largo de 48 kilómetros que desembocan en la ciudad sagrada. Según el citado estudio uno de cada cuatro españoles estaría deseoso de hacerlo. Un experiencia que se puede llevar a cabo por unos mil euros contando vuelos y estancia.

2. Gran Cañón y Las Vegas
Prácticamente la mitad de los españoles ha soñado alguna vez con visitar el Gran Cañón del Colorado. Una de las maravillas del mundo que, además, pilla muy cerca de otra de las ciudades más famosas del mundo como es Las Vegas, la ciudad del pecado. Vuelos, hotel y desplazamiento en coche puede salir por entre 900 y 1000 euros.

3. Las pirámides de Egipto
Otra de las maravillas de la naturaleza son las Pirámides de Egipto. En este caso, el porcentaje de españoles que desea visitarlas antes de morir se sitúa en el 37%. Es recomendable no acudir en verano. A partir de 400 euros se puede disfrutar de vuelos y 3 noches de estancia.

4. Venecia
Un porcentaje casi calcado de españoles desea fervientemente visitar la ciudad de los canales y pasear por ellos. Con 10 millones de turistas anuales es una de las más visitadas del mundo, siendo febrero, en pleno carnaval, cuando se disparan las cifras de turistas. Por unos 200 euros puedes disfrutar de un fin de semana por allí.

5.la Gran Muralla China
Algo más lejos queda la Gran Muralla China. Nada más y nada menos que 21.196 kilómetros que se pueden ver desde el espacio y que está en la lista de deseos de un tercio de los españoles. Mayo sería la época del año ideal para visitarla pudiendo hacer cinco noches de hotel y vuelos por poco más de 500 euros.

6. Maldivas
Uno de los archipiélagos más bellos del mundo es el formado por 1200 islas de aguas cristalinas. Los amantes de la tranquilidad, del agua transparente y del submarinismo lo tienen como fetiche. En España, tres de cada diez no quieren irse de este mundo sin pasar por allí. Entre noviembre y abril, una semana allí puede salir por menos de mil euros.

7. Ver auroras boreales
Casi la mitad de los españoles tiene en su lista de deseos ver auroras boreales. Aunque son muchos los países donde se pueden ver es Noruega, y durante el mes de noviembre, donde más turistas se agolpan en su búsqueda. Tres noches de hotel y vuelos por esas fechas nos puede salir por unos 300 euros.

8. Subir al Empire State Building
La capital del mundo en general y el Empire State Building en concreto son uno de los edificios más importantes y visitados del mundo. Nada más y nada menos que uno de cada cuatro españoles sueña con subirlos y hacerse fotos desde las alturas. Por menos de mil euros se puede pasar una semana, vuelos incluidos, durante casi todo el año.

Consejos para viajar seguros a cualquier parte

Viajar es un placer y debe serlo en cualquier circunstancia. Sin embargo, en muchas ocasiones la aventura de cambiar de lugar durante nuestros días de asueto se convierte en un auténtico infierno por muy distintos motivos. Aunque muchos de ellos no están en nuestras manos, otros sí lo están. Vamos a verlo.

El primero de ellos, salvo que un viaje de trabajo nos obligue a ello, sí lo está. Se trata de escoger un destino del que estemos seguros no corremos riesgo de quedar desprotegidos por recalar en una zona de conflicto o peligrosa. Es por eso que, antes de viajar a algún destino exótico es necesario recabar información a través del Ministerio de Exteriores para que nos emitan recomendaciones sobre si es aconsejable hacerlo o no, a qué zonas y en qué tipo desplazamientos. De esta forma reduciremos notablemente los riesgos.

De la misma forma podemos visitar blogs de residentes en el país de destino y revisar las reseñas sobre las distintas zonas de cada ciudad para conocer, de antemano y de cerrar ninguna reserva, si el alojamiento se encuentra en una zona caliente o si lo está en un lugar seguro.

Una vez con esto cerrado, y sea cual sea nuestro destino, es recomendable contratar un seguro de viaje. El precio de este variará en función del destino y del tiempo que pasemos allí. Los destinos más complicados tendrán seguros mayores. Eso sí, cualquier cosa nos pueda suceder, aunque sea visitando Disneyland París y relacionada con vuelos, hoteles o pérdidas de equipaje pueden quedar cubiertas, lo que siempre es una tranquilidad. Por supuesto, las coberturas se amplían hasta el deceso.

En cuanto a los equipajes, lo recomendable es, siempre que viajemos, e independientemente del destino, hacerlo portando todas las cosas de valor tales como móviles, cartera o joyas en el equipaje de mano, ya que este es el único que del que no nos desprenderemos en ningún momento, salvo en el control de seguridad. Añadir candados y rodear de plástico film a las maletas que embarquemos también pueden ayudarnos a sentirnos más protegidos en nuestros viajes.

En relación a lo que tiene que ver con enfermedades, tanto el Ministerio de Exteriores como el de sanidad, en su versión de ‘Sanidad exterior’ nos ofrecerán información detallada sobre si necesitamos vacunarnos o tener un especial cuidado con algún tipo de contagio o animal peligroso en destinos exóticos. Muy recomendable para este tipo de aventuras más extremas.

Por último, y el que más está relacionado con el sentido común es el que nos lleva a recordar que la discreción es siempre un valor añadido en cuanto a seguridad se refiere. De esta forma, ya sea en un país pobre o en el centro de cualquier gran ciudad, no descuidar el bolso, no llevar cosas de mucho valor encima y, si se portan, al estilo de una cámara de fotos o un reloj, no ir exhibiéndolos, nos ayudarán a pasar más desapercibidos para los cacos. Sentido común y no desubicarse serían las claves.

Consejos para disfrutar de un vuelo largo de la mejor forma posible II

Gran parte de los viajes largos, dado que los trayectos son más largos de lo normal, los pasamos viajando. Es por eso que es tan importante poner el acento en todo aquello que nos ayude a que nuestra experiencia durante todo el tiempo que vayamos a pasar dentro del avión sea lo más agradable posible.

Si bien la pasada semana ya advertimos a través de cinco consejos cómo disfrutar de un vuelo largo en avión, ahora vamos a proponer otras cinco pautas que nos ayudarán a hacer lo más llevadero posible nuestro largo viaje en avión:

No te quedes sentado todo el vuelo. Todos los expertos recomiendan estirar las piernas, la espalda y mover el cuello constantemente en forma circular para que nuestro cuerpo no se resienta de tantas horas parado en la misma posición. En cuanto a los ejercicios más habituales, estos son los de levantar los dedos de los pies cuando estemos sentados o hacer círculos con nuestro cuello y andar cada hora y media dos horas por los pasillos tratando de estirar los músculos al máximo.

Las cabinas de los aviones suelen tener un ambiente muy seco, por lo que deberemos aumentar nuestra ingesta de líquidos. Todos los expertos alertan de la importancia de beber más de lo normal durante los vuelos largos. De esta forma, además, aminoraremos las consecuencias del jet lag si nuestro vuelo nos lleva destino a un lugar con un huso horario muy distintos al de nuestra partida. A modo de tip sobre este asunto, lo mejor es, en destino, esperar a que sea de noche para dormir. Así es como mejor se combate el jet lag.

Para disfrutar de un vuelo, además de todo lo dicho anteriormente, es necesario relajarse, descansar, ver películas que nos gusten, leer libros que nos apasionen o escuchar música que nos transmita. Vamos a estar mucho tiempo sin salir del habitáculo y eso nos abre la opción a hacer muchas cosas que de normal no podemos por falta de tiempo libre. Todo lo que nos llene nos hará más agradable nuestro viaje.

Muy relacionado con este punto está el que nos dice que entretenerse es la mejor manera de divertirse y matar el tiempo de espera. Así pues, además de lo citado, si jugamos a algo con nuestro compañero de viaje, ya sea a cartas o a algún juego del teléfono o repasamos anécdotas con él, notaremos que el tiempo pasa mucho más rápido. Entre comida y comida y siesta y siesta hay tiempo para mucho. Mejor hacer estos pasajes lo más divertidos posibles.

Algo que costará más si viajamos solos. Sin embargo, viajar en avión en solitario es una excelente oportunidad para conocer la persona con la que compartimos reposa brazos. En muchos casos las compañías colocan a pasajeros solitarios juntos en los aviones, por lo que si ese es nuestro caso y el de otro viajero amable tendremos la oportunidad de hacer amistades de lo más interesantes. Algo que los viajeros más asiduos ya habrán tenido el placer de experimentar.

Consejos para disfrutar de un vuelo largo de la mejor forma posible

No es lo mismo tomar el puente aéreo para ir de Madrid a Barcelona, o viceversa, que subirse a una aeronave para emprender un vuelo a Nueva Zelanda. Tal y como sucede en los viajes en coche, si se trata de un trayecto de una hora las precauciones que debemos tomar, más allá de buscar la mayor comodidad antes de partir, sin pocas. La cosa cambia, y mucho, cuando ese trayecto nos va a tener más de ocho horas sentados.

Vamos pues a ver cuáles son los mejores consejos que se les pueden dar a aquellos viajeros que estén a las puertas de embarcarse en un vuelo largo de esos que le tendrán más de cinco horas encerrado dentro de un avión. Disfrutar del vuelo sin sufrir lo más mínimo es posible. Veamos cómo.

Reservar un buen asiento. Si bien algunas compañías cobran más por elegir asiento, lo cierto es que si se tiene la posibilidad, tomar el asiento de las salidas de emergencia es el mejor. Aunque se nos pedirá que leamos las instrucciones sobre cómo abrir la puerta y hablar mínimamente inglés, son claramente los más anchos. También son más cómodos los que dan al pasillo y los que están justo inmediatamente detrás de los paneles de separación de cada sección de la nave.

La ropa que llevaremos en el avión. Uno de los mayores inconvenientes que se producen cuando viajamos en avión son los cambios de temperatura a los que nos vemos expuestos. Es por eso que, más allá de llevar ropa cómoda poniendo el acento en el calzado, es también necesario incorporar una chaquetita si vamos a viajar en verano y prendas de poner y quitar con facilidad si lo vamos a hacer en invierno. No lleves chanclas si no quieres que se te congelen los pies.

Accesorios para el descanso. Además de ropa cómoda, es también recomendable que portes contigo una mantita o chaqueta para taparte o incorporarla a la que te darán, antifaz para poder dormir sin luz y tapones para que nadie ni nada te moleste si quieres descansar durante tu viaje. Tampoco olvides tu cepillo de dientes, la pasta, el peine y el desodorante si no vas a pasar por el hotel antes de empezar a moverte por el destino.

No lleves demasiadas cosas. A pesar de lo que pudiera parecer leyendo el párrafo anterior es recomendable viajar con los justo. Si bien a veces no se puede evitar, es recomendable no ir con una maleta de mano grande, cargada y además portar una bolsa con compra de los duty free del aeropuerto. Si puedes ir con una pequeña bolsita o una maleta de mano pequeña y no muy llena lo agradecerás en las escalas y en los largos trayectos por el aeropuerto.

La comida en el avión. Si no quieres problemas durante el vuelo recuerda avisar de tus intolerancias a la tripulación y no ingerir alimentos pesados, ni picantes, ni abusar del alcohol si quieres disfrutar de un vuelo tranquilo, agradable y sin sobresaltos.