Razones para dejarlo todo e irte a conocer el mundo II

Motivos para descubrir lo desconocido, admirar la belleza de cada rincón del planeta y empezar una nueva vida sobran. Para muestra, el botón que les enseñamos en el primer capítulo de ‘Razones para dejarlo todo e irte a conocer el mundo’.

Como nos quedamos con ganas de dar más empujones y más fuertes si cabe a todos aquellos que todavía están dudando su vale la pena o no armar la mochila y petate en busca de nuevas experiencias, vamos a acabar de esgrimir algunas poderosas razones para decantar de una vez la balanza de la duda en favor de la aventura de vivir.

Dicen que viajar es la única cosa que cuesta dinero que te hace más rico. Y la frase de marras tiene más razón que un santo. Además de adentrarse en los desconocido, que para muchos es sinónimo de miedo y desconfianza, viajar te aporta siempre una nueva perspectiva de las cosas. Alejarte de tu zona de confort y conocer nuevas culturas desde dentro es quizás una de las aventuras más apasionantes de la vida tanto a nivel personal como cultural.

Esto implica, por un lado, el viaje responsable y sostenible a cualquier zona del planeta, el respeto por otras formas de actuar y entender su entorno y, en definitiva, adentrar en el mundo de otros sin querer dejar nuestra huella de turistas por el camino.

Otro motivo, en este caso económico, para lanzarte a viajar por el mundo es la posibilidad de moverte por zonas donde, al cambio, con un salario europeo o unos mínimos ahorros en euros o dólares, puedes aguantar mucho tiempo dando vueltas. En el caso de que busques viajar trabajando ya sabes que empleo no cualificado sobra y que, con muy poco, es posible sobrevivir. La opción de trabajar por alojamiento y comida tampoco es nada despreciable si se quiere ahorrar al máximo y sumergirse de pleno en otras culturas.

Los viajeros habituales ya lo saben. No hay nadie con quien identificarse más que con otro viajero que ha decidido, como nosotros, cambiar de aires y pisar otras tierras como viajero, y no como turista. Todos los viajeros coincidimos en que, por más maravillas que hay en el mundo, lo más maravilloso que existe en el planeta es su gente. Tanto si son locales como colegas de viaje el ser humano marca de una manera imborrable cuando se está con la mente abierta y dispuesto a escuchar y aprender de los demás.

Nada motiva más que trabajar para seguir viajando. Por más tedioso que sea tu empleo o la labor que realices para poder seguir disfrutando de la vida en el sentido más amplio de la palabra, saber que cada hora de trabajo repercute en el disfrute que supone la nueva aventura que está por llegar o seguir disfrutando una ya empezada motiva más que nada en el mundo para un viajero.

Por último, darse cuenta de que hay más trabajos, más ciudades, más personas y en definitiva más mundo del que se nos ha dado al nacer es la grandeza de viajar. Hay tantas formas de vida como culturas en el mundo y a cuál más interesante. Acercarse a ellas y conocerlas es el primer paso para saber qué vida quieres para ti.

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