Consejos para evitar el síndrome turista

Salvo los mejor avenidos, todo hijo de vecino ha viajado o viajará alguna vez en la clase turista. Los que ya han viajado en esta clase popular ya saben que, en ocasiones, se acaba sufriendo el conocido como síndrome turista. Los que no no tardarán en aprenderlo. Para todos ellos estos consejos para hacer de nuestro viaje lo más llevadero posible.

Viajar los sábados por la noche

Aunque no es una ciencia exacta, la mayoría de aerolíneas cobran menos por los billetes que obligan al pasajero a pasar la noche del sábado en el avión. Es por eso que, si nos da igual, puede ser una magnífica forma de ahorrar un dinerito para nuestro viaje.

Clase económica… Premium

En muchos casos los primeros descuentos que aparecen para ciertos vuelos que no han conseguido vender al ritmo esperado son los que equiparan los precios de la clase económica premium con los de la clase turista normal. Cada vez son más las aerolíneas que los ofrecen. La principal característica es la ampliación de espacio para el viajero.

Los asientos de emergencia son más anchos

Si bien a veces cobran más por ellos, otras no. Se da la circunstancia, además, de que en muchos vuelos no hay nadie que haya comprado ese espacio que es necesario tener cubierto para poder elevar el avión por motivos de seguridad. Si puedes hacerte con él, disfrutarán de un vuelo algo más ancho.

No pagar por comer

Si te la ofrecen, genial. Si no, dado el elevado precio de la comida en el aire es recomendable evitarla. Si comemos antes de subir o subimos comida de casa, algo que está permitido, nos ahorraremos un buen pico. Si no se puede evitar, ya saben, vayan preparando la tarjeta, los euros o los dólares. Todos valen para pagar abordo.

Andar en los vuelos largos

Dado que no vamos a poder evitar pasar unas cuentas horas si nuestro vuelo es de los catalogados como largos, lo mejor que podemos hacer es salir a andar cada dos horas y dar un paseo por los pasillos. Además de estirar las piernas nos entretendremos viendo algo distintos y, además, podremos disfrutar de un vaso de agua si llegamos hasta la zona final del aparato donde se encuentran las azafatas.

Aprovechar el tiempo de viaje

Los viajes se hacen más cortos en compañía de alguien. Si no podemos contar con esta compañía o ya venimos hablando todo el camino, más lo que nos falta de viaje, podemos llevarnos un libro, descargarnos música en nuestro teléfono o hacer lo propio con algún podcast que nos acompañe durante todo el viaje.

Pregunta a las azafatas

Si tienes cualquier duda sobre qué está incluido o no, qué se puede hacer o no en cada momento o sobre el lugar de destino, no dudes en preguntar a la tripulación de vuelo dado que, además de en lo relativo al viaje en avión, podrán darte todo tipo de consejos o información de utilidad sobre el destino al que se dirige la aeronave.

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