Las cualidades del asesor de viajes perfecto

Aunque cada vez son más los que echan manos de internet a la hora de programar su viaje todavía son muchos los futuros viajeros que precisan de atención al cliente para organizar sus vacaciones, conocer al detalle asuntos relacionados con su escapada o para pedir que, de tal día a tal día, con un presupuesto X y sabedores de lo que buscan, ponerse en manos de un agente para que haga encaje de bolillos y consiga crear las vacaciones perfectas.

Un empleo de lo más gratificante para las personas con habilidades sociales y amantes de los viajes que, eso sí, requieren de una serie de cualidades que lo convertirán en el asesor de viajes perfecto o en un trabajador más. Vamos a tratar de ayudarles a descifrar cuándo se encuentran delante uno ‘top’ y cuándo delante de uno más.

Las características que nos revelan que estamos ante el agente de viajes perfecto

Profesional

Como todo aquel que posee un empleo por alguna actividad, un buen asesor de viajes debe ser un buen profesional. Eso quiere decir ser diligente e ir con la verdad por delante, aunque esto le pueda hacer perder dinero. Para ello necesitará, por tanto, ser conocedor de las novedades en los distintos destinos mayoritarios y no dejar de estar al día en todo lo relacionado con la industria en su afán por ofrecer el mejor servicio a cada potencial cliente.

Viajero empedernido

No hay mejor asesor de viajes que un viajero empedernido. En este caso, ser cocinero antes que fraile ayuda y mucho a aconsejar en destinos, plazos de viajes, escalas y en todo tipo de detalles a la hora de explicar qué es más importante y qué no, dónde encontrar según qué tipo de atracciones en destino y todo lo que concierne a la aventura de dejar atrás la puerta de casa.

Buen vendedor

Si bien antes decíamos que un buen asesor no debe vender la moto, también es cierto es que el buen trabajador de una agencia de viajes es aquel que consigue meter el gusanillo sobre un destino que se acaba materializando en una venta. Una tarea que debe realizar mejor que los competidores. Y es que solo haciendo valer su capacidad de gran asesor conseguirá que nadie que integre su cartera piense en ir a otro lado en busca de un viaje organizado.

Empleado de empresa

Para redondear las características que debe tener todo buen asesor no podemos olvidar la que tiene que ver con su condición de asalariado. El asesor de viajes es, casi siempre, la imagen visible de una marca, una filosofía o una idea. Una serie de valores que antes le deben haber inculcado a él y que él debe saber transmitir en cada servicio marcando esa diferencia con el resto de competidores que puede significar una segunda venta en el futuro.

Si se encuentran delante de este agente de viajes, no lo duden, ni intenten encontrar nada parecido en internet. Ya lo saben: Más vale bueno conocido que malo por conocer.

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