Los beneficios que aporta viajar

Viajar es mucho más que ver lugares que antes no conocíamos. Desplazarnos por el mundo en busca de lo desconocido, cada vez está más claro, aporta muchísimas cosas, todas ellas beneficiosas, tal y como cada vez más investigaciones al respecto están demostrando.

Unas bondades que empiezan a sentirse desde el mismo momento en el que empezamos a buscar información sobre un destino soñado, cuando estamos mirando billetes de viaje a itinerarios por carretera o cuando buscamos hoteles o apartamentos para descansar durante nuestra próxima expedición.

Y es que viajar está especialmente recomendado para aquellas personas que están pasando por una mala racha, para aquellas que se sienten atrapadas por la rutina y para las que llevan cargas de máxima responsabilidad a sus hombros durante todo el año.

En este sentido hay informes que indican que, entre otras cosas, tomar aire y ver las cosas con cierta distancia ayudan a tomar decisiones con mucha más claridad, de la misma manera que ayuda en esta meditación previa a las decisiones importantes tomar contacto con otras zonas con otras culturas y otras maneras de tomarse la vida.

A nivel físico también parece demostrado que viajar y conocer lugares inhóspitos ayuda a la activación de ciertas zonas del cerebro que se adaptan a nuevas sensaciones como lo son los relacionados con la orientación, aquellos que se activan cuando nos comunicamos en una lengua distinta o que se perciben al incorporar nuevos sabores y olores con los que nos topamos en nuestro camino.

La oportunidad, que se acentúa muy especialmente cuando viajamos solos, de comportarnos de una manera distinta a la que se espera que actuemos, abandonar el rol que nos acompaña diariamente en nuestro trabajo y en nuestra familia proporciona también una sensación de libertad que, a fin de cuentas, provoca bienestar.

Y es que, si algo queda claro cuando visitas diferentes lugares de muy distintos países es que no solo hay una forma de vivir, una sola manera de entender lo que nos sucede, una sola manera de reaccionar ante un problema o una manera de encontrar la felicidad.

Ponerse en contacto con otras culturas, y muy especialmente con aquellas que con muy poco son capaces de generar la misma o más felicidad que en las que rigen los países de Occidente es toda una cura para la mente y para el alma que, en algunos casos más que en otros, cambia a las personas que más profundizan sobre aquello que ven cuando salen de casa.

Viajar tiene beneficios para la salud

Por último, recordar que todo esto también tiene consecuencias sobre el estado de salud de las personas, sobre todo a nivel mental, dado que esta toma de aire, ese aire fresco del que hablábamos y ese necesario cambio de contexto que todos necesitamos de tanto en tanto solo producen reacciones positivas a nivel fisiológico. De ahí que más que un disfrute, que también, viajar se haya convertido en casi una obligación, eso sí, de las más placenteras, sino la más de todas.

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