Qué no podemos olvidar antes de viajar con niños en el coche

Cada vez son más los padres que deciden marcharse de vacaciones con sus hijos. Viajar en familia es un placer y a determinadas edades perderse un solo segundo del crecimiento de tu hijo es puro pecado, de ahí que los viajes con pequeños estén cada vez más a la orden del día.

Como no es lo mismo viajar con un pequeño que sin él, y teniendo en cuenta esta tendencia de las que os hablamos, agencias como Rumbo han decidido elaborar una lista con unos consejos que tiene como finalidad ayudar a mejorar los viajes en coche con niños.

Qué llevar cuando viajamos con niños

-Portar el teléfono móvil y la tableta con series, dibujos y juegos que gusten a los niños. Huelga decir que, si no tenemos cargados en el coche, debemos portar una ‘power bank’ para asegurarnos de que estos tienen entretenimiento para lo que dure el viaje en cuestión.

-Realizar juegos o cánticos con los pequeños. A menudo algo tan tonto como envolver su juguete preferido un un sinfín de papeles y darle la sorpresa al pequeño puede tenerlo de buen humor y en actitud positiva dura muchos minutos.

-Es también recomendable portar una libreta, colorines, pegatinas e incitarles a dibujar cosas relacionadas con el viaje. Pedirles que dibujen a la familia en la playa o cómo se imaginan lo que van a encontrar cuando lleguen puede ser una estupenda idea.

-No podemos olvidarnos de llevar con nosotros un cojín o almohada para que estos descansen el mayor tiempo posible cuando se trate de viajes largos. Dormir es la mejor manera de que un viaje se haga corto.

-A la hora de comer algo portar detalles como su silla de comer, sus cubiertos, su taza o su vaso dado que no todos los bares de carretera están preparados para dar de comer a pequeños.

Además, de estas recomendaciones, desde la página web de Bebé Seguro también realizan sus recomendaciones para disfrutar de un viaje perfecto y sin percances con nuestros pequeños a bordo del automóvil:

-Acoplara a la silla de viaje sonajeros o peluches de tal manera que estos siempre estén a mano aún cuando pasen de ellos. Hacer lo mismo con el chupete.

-Contar con un termo para mantener la temperatura de la leche o los potitos, así como una nevera portátil para hacer lo propio con los productos que puedan necesitar una conservación en frío.

-A la hora de comer contar con baberos, toallitas húmedas y servilletas que nos ayuden a tenerlo todo controlado.

-No olvidarnos de llevar todos los artículos de higiene personal del niño como pañales, toallitas, cremas, talco y todo lo necesario para limpiar en caso de imprevisto.

-Comprar bolsas de plástico con cierre para guardar la ropa sucia o los elementos líquidos que se puedan darramar una vez abiertos.

-No escatimar en mudas limpias. Es recomendable portar más de las necesarias dado que pueden sufrir mareos o una descomposición por comer fuera de casa y del entorno habitual.

-No olvidar ni mantas ni parasoles ni crema solar ni gafas ni gorro para que nada pueda molestar o dañar al pequeño durante nuestro días fuera de casa y de mayor exposición a todo.

Las ciudades más violentas del mundo

Muy probablemente si te encuentras leyendo esta entrada, o seas un tipo curioso que ha accedido a ella a través de un buscador o las redes sociales o, si eres un habitual de este blog, seas un viajero empedernido.

Tanto si estás interesado en conocer los índices de criminalidad más potentes que existen en la actualidad en el planeta como si estás buscando zonas del mundo que visitar sin correr ningún riesgo te interesará la siguiente lista con las cincuenta ciudades con más violencias del mundo.

Un ranking elaborado y publicado por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal (CCSPJP) de México y que compara el número de homicidios por cada 100.000 habitantes de las principales ciudades del mundo.

Una clasificación en la que solo se incluyen ciudades con más de 300.000 habitantes y en la que se computan tanto los homicidios voluntarios como las muertes producidas como víctima de una agresión.

Si algo resalta de esta clasificación es la triste presencia de 42 ciudades de Latino América sobre un total de media centenar, lo que deja bien a las claras el problema que se vive en muchas zonas del continente americano en relación a la viulencia.

Concretamente de estas 42 ciudades latinas que tienen el dudoso honor de ocupar un lugar especial entre los lugares más violentos del mundo destacan las 17 ciudades brasileñas, las doce mexicanas, las cinco venezolanas, las tres colombianas, las dos hondureñas y las capitales de los países de El Salvador, Guatemala y Puerto Rico.

Las 50 ciudades más violentas del mundo

Ciudad – Número de Homicidios / Habitantes / Tasa (por cada mil habitantes)

1 Los Cabos (México) / 365 / 328.245 / 111.33
2 Caracas (Venezuela) / 3.387 / 3.046.104 / 111.19
3 Acapulco (México) / 910 / 853.646 / 106.63
4 Natal (Brasil) 1.378 / 1.343.573 / 102.56
5 Tijuana (México) 1.897 / 1.882.492 / 100.77
6 La Paz (México) 259 / 305.455 / 84.79
7 Fortaleza (Brasil) 3.270 / 3.917.279 / 83.48
8 Victoria (México) 301 / 361.078 / 83.32
9 Guayana (Venezuela) 728 / 906.879 / 80.28
10 Belém (Brasil) 1.743 / 2.441.761 / 71.38
11 Vitória da Conquista (Brasil) 245 / 348.718 / 70.26
12 Culiacán (México) 671 / 957.613 / 70.10
13 St. Louis (Estados Unidos) 205 / 311.404 / 65.83
14 Maceió (Brasil) 658 / 1.029 / 63.94
15 Cape Town (Sudáfrica) 2.493 / 4.004.793 / 62.25
16 Kignston (Jamaica) 705 / 1.180.771 / 59.71
17 San Salvador (El Salvador) 1.057 / 1.789.588 / 59.06
18 Aracaju (Brasil) 560 / 951.073 / 58.88
19 Feira de Santana (Brasil) 369 / 627.477 / 58.81
20 Juárez (México) 814 / 1.448.859 / 56.16
21 Baltimore (Estados Unidos) 341 / 614.664 / 55.48
22 Recife (Brasil) 2.180 / 3.965.699 / 54.96
23 Maturín (Venezuela) 327 / 600.722 / 54.43
24 Guatemala (Guatemala) 1.705 / 3.187.293 / 53.49
25 Salvador (Brasil) 2.071 / 4.015.205 / 51.58
26 San Pedro de Sula (Honduras) 392 / 765.864 / 51.18
27 Valencia (Venezuela) 784 / 1.576.071 / 49.74
28 Cali (Colombia) 1.261 / 2.542.876 / 49.59
29 Chihuahua (México) 460 / 929.884 / 49.48
30 João Pessoa (Brasil) 554 / 1.126.613 / 49.17
31 Obregón (México) 166 / 339.000 / 48.96
32 San Juan (Puerto Rico) 169 / 347.052 / 48.70
33 Barquisimeto (Venezuela) 644 / 1.335.348 / 48.23
34 Manaos (Brasil) 1.024 / 2.130.264 / 48.07
35 Distrito Central (Honduras) 588 / 1.224.897 / 48.00
36 Tepic (México) 237 / 503.330 / 47.09
37 Palmira (Colombia) 144 / 308.669 / 46.65
38 Reynosa (México) 294 / 701.525 / 41.95
39 Porto Alegre (Brasil) 1.748 / 4.268083 / 40.96
40 Macapá (Brasil) 191 / 474.706 / 40.24
41 Nueva Orleans (Estados Unidos) 157 / 391.495 / 40.10
42 Detroit (Estados Unidos) 267 / 672.795 / 36.69
43 Mazatlán (México) / 192 / 488.281 / 39.32
44 Durban (Sudáfrica) 1.396 / 3.661.911 / 38.12
45 Campos de Goytacazes (Brasil) / 184 / 490.288 / 37.53
46 Nelson Mandela Bay (Sudáfrica) 474 / 1.263.051 / 37.53
47 Campina Grande (Brasil) 153 / 410.332 / 37.29
48 Teresina (Brasil) 315 / 850.198 / 37.05
49 Vitória (Brasil) 707 / 1.960.213 / 36.07
50 Cúcuta (Colombia) 290 / 833.743 / 34.78

Como ven, una lista que da realmente miedo y que tiene todas las de frenar incursiones de turistas en todos y cada uno de estos territorios que esperemos sirva a todos los actores implicados en esta lacra social para darse cuenta de la magnitud del problema que viven y, quién sabe, si para conseguir a través de políticas efectivas que el año que viene ya no tengamos que repetir sus nombres o, como mínimo, no con esa tasa.

No obstante, si tienen intención de visitar alguna de estas ciudades consulten el ministerio de exteriores y pidan información sobre las zonas conflictivas y los riesgos reales a los que se exponen en el caso de tener que viajar allí por una causa de fuerza mayor.

Qué debes tener en cuenta antes de contratar un seguro de viaje

Salir de la zona de confort entraña siempre un riesgo. Este puede ser remoto o más o menos previsible en función de la zona a la que vayamos a visitar o de las actividades que tengamos pensado llevar a cabo en nuestro destino. De ahí que existan tantas opciones a la hora de contratar un seguro de viaje.

Si nos fijamos en los datos que se extraen de estas vacaciones de Semana Santa vemos cómo cuatro de cada diez recurrió a un seguro de cancelación, uno de cada cuatro recurrió al suyo por pérdida de equipaje y uno de cada cinco lo hizo servir para asuntos relacionados con retrasos, overbooking y problemas a la hora de servirse de los servicios contratados.

Si tienes previsto salir de vacaciones en las próximas fechas y crees que vas a acabar necesitando un seguro, aunque solo sea para prevenir antes que curar, te damos algunas indicaciones que a buen seguro te resultarán de interés.

Qué es importante mirar antes de contratar un seguro de viaje

Cobertura en los transportes: Dado que vamos a desplazarnos y dependemos de este transporte para poder disfrutar de las vacaciones lo primero que debemos tener en cuenta es cómo cubrirnos las espaldas en este campo. De ahí que sea importante ojear si nos cubre o no un retraso en la entrega del equipaje, si nuestra cobertura se amplía del avión al transporte por tierra o ferrocarril y certificar que se adecuará al tipo de transporte que usaremos.

Coberturas médicas: Otro de los asuntos que más quebraderos de cabeza genera durante los viajes es el que tiene que ver con los seguros médicos. Y es que, más allá de las visitas a los médicos de cabecera, en el caso de necesitar recurrir a un tratamiento o a servicios odontológicos podemos llevarnos un susto. Muy especialmente si accedemos a ellos fuera de la Unión Europea.

Sobre este asunto cabe recordar que la mayoría de coberturas que ofrecen compañías de viajes o aéreas no sirven para nada en el caso de tener un asunto grave. De ahí que la recomendación sea recurrir a un seguro profesional que se haga cargo de verdad de todos los gastos que puedan surgir durante nuestra estancia lejos de casa. Si vamos a realizar actividades como esquí, buceo, montaña u otros deportes de riesgo, con más razón su cabe.

Calibrar el riesgo: Aunque es de sentido común, no está de más recordar que no cada póliza es un mundo y que esta la podemos adecuar al tiempo de nuestro viaje y a las necesidades que creamos podemos llegar a tener fuera de casa. De ahí que sea imprescindible calibrar de forma clara y real los riesgos a los que nos enfrentamos así como las consecuencias que puede tener optar por una y no por otra cobertura en función del destino y el tiempo que estemos fuera. Se trata, pues, de valorar y ponderar los riesgos reales y saber hasta dónde queremos estar cubiertos sin tener que pensar que nada nos puede arruinar el viaje.