Qué ropa es la mejor para viajar en avión

Si eres un viajero empedernido seguramente ya te las conozcas todas. No obstante, es habitual que hasta lo que cogemos varios aviones al año acabemos olvidando alguna de las particularidades que se llegan a vivir abordo de un avión, sobre todo cuando estos son de larga duración.

Es por eso que no está de más que recordemos cuál es la mejor ropa que se puede llevar si vamos a subirnos a un aeroplano y pasar unas horas en esta siempre claustrofóbica clase turista. En cuanto al equipaje, recuerda, menos es más.

Qué ponernos y qué no cuando viajamos en avión

Lo primero que debemos tener en cuenta es que antes de subir a un avión deberemos pasar por un detector de metales que podremos pasar con mayor comodidad si evitamos botas, botines y cinturones. Si somos capaces de evitarlo y, además, colocamos todas nuestras monedas, documentos y pulseras o pendientes en nuestra maleta o chaqueta ahorraremos tiempo y nervios.

Una vez ya en el interior de la aeronave notaremos que la temperatura desciende notablemente. Si no de inicio, sí cuando la nave se estabilice en altura. Será entonces cuando queramos echar mano de una rebequita que nos proteja del potente aire acondicionado.

La otra prenda que es recomendable portar es un calzado cómodo ya que, por un lado, nuestros pies se ensancharán como consecuencia de la presión atmosférica que vive en altura. Por otro, es muy posible que si el viaje es largo queramos deshacernos de ellos para pasear por el avión.

Una recomendación que nos lleva a otra. Si vamos a quitarnos los zapatos durante el viaje, no solo debemos portar ropa limpia, sino también en perfectas condiciones, sin jirones y que sirva para cubrir a nuestros pies de ese frío eterno que se vive allí arriba.

Es por eso que también es recomendable portar un fular, una pasmina, un chal o algo con lo que protege o nuestro cuello o nuestros pies, cuando no que haga las veces de sábana, si tenemos previsto dormitar un poco durante el tiempo que dure nuestro viaje.

Tampoco estará de más contar con un antifaz o unas gafas de sol si queremos dormir, más allá de si son horas de desayuno, almuerzo, merienda, snack o cena. Estos nos ayudarán enormemente a conciliar un sueño que puede llegar a ser capital si arribamos por la mañana temprano a nuestro destino.

Es por eso que, también, sería recomendable portar una pequeña almohadilla o reposa cuellos. Ya que, sin ellos, a menudo, dormir en un avión se convierte en una auténtica tortura, cuando no en una auténtica misión imposible.

Por último, si nuestro viaje va a ser largo, les recomendamos enormemente portar una muda con la que cambiarse al llegar a destino. Algo que nos resultará extremadamente útil tanto si tenemos previsto reunirnos con alguien en destino, como si vamos a empezar a hacernos fotos y a disfrutar de un largo día antes de ducharnos por la noche en nuestro hospedaje.

Con esto y sentido común parece más que suficiente para disfrutar al máximo de un viaje en avión.

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