Consejos para viajar por el desierto

Uno de los biomas más espectaculares que existen sobre la faz de la tierra son los desiertos. De ahí que no sean pocos los viajeros que anhelen adentrarse en algunos de los que muchos que se expanden a lo largo y ancho del planeta.

No obstante, dado que se trata de lugares extremos donde no son pocos los elementos que nos alertan de que hay que moverse por sus adentros con mucho cuidado, vamos a ofrecerles una serie de consejos para que los tengan muy presentes si tienen previsto visitar alguno de ellos en el futuro.

Cómo viajar por el desierto y disfrutarlo al máximo sin preocupaciones

-El más evidente es el que nos alerta de la necesidad, en la medida de lo posible, de visitarlo en verano dadas las altas temperaturas que allí se registran.

-Sea cuando sea cuando se visite es imprescindible portar agua embotellada. Dicen los expertos que lo ideal sería contar con unos 2 litros por persona y día que se recomienda apurar, aún sin sed.

-Una vez caminando por el mismo es recomendable beber pequeños sorbos de agua cada cinco o diez minutos ya que, aunque no se tenga sed, es inevitable que durante las horas centrales del día se vaya deshidratando nuestro cuerpo. No importa si el agua está caliente.

-En cuanto a la ropa, primordial que esta sea transpirable, cómoda, de algodón y preferiblemente de colores claros. Para la noche será necesario portar prendas de abrigo.

-En relación al calzado, como anteriormente indicábamos con la ropa, lo mejor es que este sea de materiales de calidad, eminentemente deportivo, cómodo y transpirable.

-Si se van a pasar varios días sin salir de él también es aconsejable portar varios mendicamentos entre los que se encuentran los antidiarreicos, el paracetamol, las tiritas, los anti-ácidos y, si se tiene espacio, las pastillas para potabilizar.

-Se antoja imprescindible llevar siempre al lado crema solar de protección superior a 30, repelente de mosquitos, gafas de sol y gorra. Los turbantes que portan los locales también nos ayudarán a protegernos en caso de una tormenta.

-Antes de adentrarse en un desierto contar con un guía que sepa manejarse y orientarse tanto geográficamente como a través de las innumerables dunas.

-Si vamos con nuestro propio vehículo no salir nunca sin saber que el depósito de gasolina está completamente lleno, con los neumáticos revisados y con la revisión pasada para evitar sustos a lo largo de la excursión.

-Si conducimos nosotros tratar de evitar la noche, así como realizar trayectos muy largos sin descansar dado que son algunos de los peligros más recurrentes entre los conductores en este tipo de escenarios.

-En las salidas por el desierto en varias etapas o días, no olvidarse de revisar también tras un día de conducción sobre la arena el filtro del aire ya que este podría haberse cubierto de arena. Si es así, sacúdelo. Lo ideal sería, además, parar a sacudirlo durante el camino para evitar que si nos encontramos en un trayecto largo este se obstruya y nos impida continuar avanzando.

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