Los lugares más fríos del mundo

Los hay quien les gusta el calor y el verano y quienes prefieren el gélido invierno y las estampas más blancas. Para estos amantes de los abrigos, los guantes y las bufandas va este post en el que haremos un repaso a los lugares más fríos del planeta.

Los territorios más gélidos del planeta

Oymyakon: El territorio más frío del mundo habitado se encuentra en el país más grande del mundo en extensión, Rusia. Al extremo norte del país se encuentra Oymyakon, una localidad que posee el récord mundial de temperaturas gélidas registrando -72 ºC. Su invierno extremo de nueve meses le convierten en la nevera del planeta tierra.

Snag
: No muy lejos de los rusos se encuentran los habitantes de esta zona de Canadá pegada al Polo Norte conocida como el Ártico canadiense. Allí, cada invierno, sus temperaturas oscilan entre los -15 ºC y los -50 ºC. En el territorio de Yukon, donde se encuentra Snag, llegaron a ver cómo el mercurio se situaba en los -63 ºC.

Alaska: Son tantas las zonas del país norteamericano con temperaturas que rozan lo inhumano que no vale la pena señalar a ninguna en concreto. Allí se cuentan por cientos de kilómetros cuadrados que sufren temperaturas extremas. El récord nacional se eleva hasta llos -62 ºC padecidos en el gélido invierno de 1971.

Rovaniemi
: Ya a este lado del mundo, en Europa, y más concretamente en Finlandia, encontramos el territorio más frío de por aquí cerca. Este se encuadra en Laponia, la residencia de Papa Noel, donde durante más de 200 días al año hay nieve. La ciudad de Rvaniemi suele registrar anualmente temperaturas que superan los -40 ºC.

Finnmark: Muy cerca de allí, en la región de Laponia Noruega sucede lo mismo cada año. Temperaturas que se mueven en los -40 ºC. En el país noruego, además de Finnmark, hay más territorios que arriban a este nivel extremo de frío como lo son Troms y Trøndelag. Sus auroras boreales, aseguran algunos de sus pocos viajeros, justifican el frío con el que tienen que lidiar por allí.

Groenlandia:
Como sucedía en Alaska, aquí podríamos hablar de un país en el que cuesta encontrar una zona que no sufra un frío extremo. Tanto como que la mayor parte de su territorio ve como cada invierno se superan por mucho los -40 ºC. Dicen los que han ido que sus paisajes sin comparación en el resto de la tierra bien vale la aventura.

Geyseres:
Si hablamos de auroras boreales espectaculares tenemos que hacerlo de Islandia. Allí son varios los territorios que alcanzan con facilidad los -30 ºC. Dicen los que van que los salvajes paisajes que allí se pueden ver y disfrutar bien valen el viaje y padecer algunas de las temperaturas más extremas del globo

El zud: Aunque muchos no lo crean Mongolia es uno de los países más fríos del planeta. Su tremenda estepa, sus increíbles montañas y su cercanía a Rusia hacen de este llamativo país uno de los más gélidos al estar habituados a inviernos en los que se superan los -30 ºC.

Los 5 destinos que más “likes” reportan en Instagram a los viajeros

Los motivos para viajar son innumerables. Los hay quienes lo hacen para conocer ese destino soñado, quienes lo hacen para desconectar del trabajo, quienes quieren descansar, quienes buscan aventura, quienes lo hacen para poder disfrutar de un evento o de una actividad que no pueden llevar a cabo donde viven o por motivos laborales.

Una de las últimas modas viajeras que no deja de extenderse es la de aquellos viajeros que se lanzan en busca de las mejores fotografías que más tarde subirán a las redes sociales en busca de “likes”, de la envidia del resto y de alimentar el ego que engordan las redes sociales.

Si eres uno de ellos deberías tener muy en cuenta los siguientes destinos que, después de un intenso análisis, la empresa Smart Social Report ha conseguido revelar son los que más “me gusta” generan en las principales redes sociales. Visitarlas todas, eso sí, te puede acabar saliendo por un pico. Conocer mundo bien lo vale.

Los ciudades con más “me gusta” de las redes sociales

Según el estudio citado anteriormente la ciudad del mundo que más “likes” registró durante el pasado año fue Estambul. En ella se realizaron nada más y nada menos que 270.000 fotos que fueron subidas a Instagram para alcanzar un total de 115 “me gusta” de media. Su mezcla de culturas o la presencia de construcciones tan imponentes como Santa Sofía o la Mezquita Azul tienen la culpa.

La segunda ciudad con más interacciones positivas en la red social de fotografía por excelencia fue San Petersburgo, considerada por muchos como una de las ciudades más bellas del planeta. Su majestuosa arquitectura, la belleza de la preciosa la Iglesia del Salvador sobre la sangre derramada, sus increíbles palacios y la enorme Nevski Porspect fueron algunos de los lugares que más “likes” generaron en Instagram durante el pasado curso.

En tercera posición, según el informe citado, aparece la ciudad californiana de Los Ángeles. Su paso de la fama, el muelle de Santa Mónica, el teatro Kodak, el letrero de Hollywood, las casas de las estrellas de cine, los estudios Universal o las tiendas de Rodeo Drive tienen la culpa de tanto alboroto en las redes sociales.

En el puesto número cuatro aparece una de las playas más bonitas del mundo como es Phuket. Esta ciudad costera del sudeste asiático es una de las grandes joyas tailandesas. Sus palmeras retorcidas, su arena blanca, su agua transparente y la fiesta que allí se vive son pasto de “like” a cada post encuadrado en esta preciosa y singular isla.

Cierra este ranking una de las ciudades donde la ostentación es más visible en todo el mundo, lo que ya sabemos gusta, y mucho, en las redes sociales. Hablamos de Dubai, una de las ciudades estado más llamativas del mundo que cuentan, entre otros atractivos, con el rascacielos más grande del mundo, el Burj Khalifa, las islas artificiales Palma Jumeirah o el único hotel de lujo de siete estrellas del mundo como es el Burj Al Arab.

Claves para triunfar en el marketing de viajes

Uno de los sectores más afectados por la irrupción de internet en Occidente es el que tiene que ver con el turístico. Por un lado, incentivando a los viajes a través de la democratización de los precios y la facilidad para organizar un viaje en pocos minutos. Por otro, golpeando duramente a aquellas agencias que no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos dejando en casi marginales las ventas en puntos de venta físicos.

Es por eso que se antoja imprescindible que todos los implicados en este sector se pongan las pilas a la hora de elaborar su estrategia de marketing online que les permita ya no solo sobrevivir, sino mejorar sus números con el paso del tiempo.

En busca de esas claves de marketing enfocadas al sector de viajes Think with Google ha hecho públicas cuáles serán los retos a los que estos tengan que enfrentarse en los nuevos entornos digitales para el próximo año 2018.

Marketing digital para el sector turístico

Partiendo de que el cliente está cambiando es imprescindible saber cómo es este para poder influirlo. Todos los estudios demuestran que el viajero, antes de cerrar su pasaje, valora distintos asuntos pudiéndose identificar hasta cuatro fases:

La primera es aquella que le lleva a pensar en la idea de viajar en general. Algunos saben dónde ir. Otro se dejan influir por las experiencias que ven en las redes sociales, muy especialmente en Instagram.

La segunda tiene que ver con la organización de un viaje. Es aquí donde la agencia se antoja como un valor añadido al ofrecer planes adaptados ‘ad hoc’ a la personalidad y los gustos del viajero.

La tercera es aquella en la que, tras tener la idea clara y cerrada se lanza a por la reserva.

La cuarta la que y que tiene mucho que ver con las redes sociales, la que le lleva a pasar horas de navegación -muchas de ellas por las redes- buscando información y líderes de opinión que le ayuden a completar su experiencia en destino.

Si tenemos en cuenta que se espera que el uso del as redes sociales aumente casi un 40% en los próximos 20 años hay pocas dudas de la fuerza que van a tener las redes sociales a través del marketing online y el de influencia en los próximos tiempos. Y es que cabe recordar que el ocio turístico es, a día de hoy, aquello que más se compra a través de los teléfonos móviles tras la tecnología.

Con este tablero sobre la mesa Instagram se antoja como el gran caballo de batalla donde conseguir captar la atención, los clientes y fidelizarlos a través de una estrategia clara enfocada a las plataformas sociales. Tras seis años cuentan ya con 400 millones de usuarios únicos activos diariamente erigiéndose como la gran creadora de tendencias y estilo de vida. Concretamente hasta 10 veces más que Facebook, según aseguran sus usuarios.

El otro gran cambio que deben asumir las agencias es que el nuevo viajero ya no solo busca un destino, sino vivir una experiencia única que se diferencia de la que otros viajeros han vivido en el mismo destino. Ser capaces de ofrecérsela es su trabajo.

En definitiva se trata de darle lo que busca, lo que se puede averiguar a través de sus seguidores, sus likes y todo el trabajo que el big data va a ir proporcionando a aquellas empresas que más y mejor se quieran posicionar desde ya y hasta el futuro más lejano en busca de una posición preferencial.

Consejos para no estresarse durante las vacaciones y disfrutarlas al máximo

Las vacaciones, además de un derecho de todos, es también el momento ideal para romper con la rutina, cambiar de aires, respirar aire nuevo, disfrutar de nuestros seres queridos y desconectar de todo a lo que estamos atados el resto del año.

Sin embargo, a menudo el período vacacional, como consecuencia de una serie de errores que en alguna medida todos hemos cometido en alguna ocasión puede llegar a convertirse en todo un calvario. Es por eso que en este artículo vamos a tratar de poner el acento en los consejos que dan los especialistas para no estresarse durante las vacaciones y disfrutarlas al máximo.

Planificación, mejor que improvisación

El primer consejo de todos partiría de la planificación de las mismas. Una cosa es planificar las vacaciones y otras no dejar margen a la improvisación y cuadricular todo lo que se debe hacer, lo que siempre acaba siendo un error de partida. No obstante, cuando hablamos de planificar nos referimos, por ejemplo, a hacer un estudio de los gastos que creemos podemos tener durante las vacaciones y anticiparnos a ellos. Dicen los expertos que, lo ideal, es ahorrar un 10% del total de lo que ganamos cada mes para disfrutar de unas más que buenas vacaciones al año evitando así sobresaltos.

Otra de las cosas que dicen es que, pese a lo que pudiera parecer, no debemos convertir nuestras vacaciones en ese período en el que hacer a la vez y de golpe todo aquello que no hemos podido hacer durante el año y que anhelamos hacer. Y es que las vacaciones deben servir, además de para hacer cosas, para descansar. Eso es lo recomendable.

Ni que decir de la que debe ser nuestra actitud durante nuestros días de disfrute. Aunque tampoco se debe hacer durante el resto del año mucho menos todo lo que tenga que ver con imponer planes, ideas, horarios, actividades o quedadas. Todo debe ser consultado con tu compañer@ o compañer@s de viaje y, si algo no parece bien, retirarlo del calendario de posibles actividades. En este sentido, dicen que lo ideal es tener los mínimos compromisos y disfrutar al máximo de la pareja, en el caso de que se tenga. Si no, de cualquier ser querido.

No todo puede salir perfecto durante las vacaciones

Es también imprescindible saber de antemano que durante nuestras vacaciones no todo va a poder ser perfecto y salir a la perfección ya que de lo contrario estaremos construyendo una frustración en potencia de un tamaño considerable. Es pues importante saber que no es obligatorio ser felices, sino intentar tener paz, comunicación, disfrutar de lo que hacemos y con quién lo hacemos, más allá de las discusiones que puedan aparecer.

Por último, recordar que introducir una buena rutina, llena de hábitos saludables nos hará no sólo sentirnos mejor, sino también poder aumentar nuestra vitalidad y positividad a lo largo de nuestro viaje o del tiempo que nos duren los días de asueto. Rutina, este última, que también hay que tratar de introducir en nuestro día a día.

Inventos que cambiaron la forma de viajar para siempre

Para viajar, en el sentido más estricto de la palabra, hace falta muy poco. Tan solo la capacidad para poder movilizarse y encaminarse hacia un destino.

Sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad han sido muchos los inventos que han servido de ayuda para hacer los viajes mucho más rápidos, sencillos y llevaderos para los aventureros, tal y como vamos a tratar de mostrar en este post.

El primero de la lista, cómo no, es la mochila. Ya sea como mero recipiente portados de objetos o como casa andante en forma de ‘backpack’ lo cierto es que la mochila moderna, producida en masa a finales de los años 30, fue y sigue siendo uno de los movimientos más importantes para los viajeros de todo el mundo.

Ya mucho más reciente ha sido la expansión de la telefonía móvil al principio y más recientemente de la telefonía móvil inteligente. Gracias a estos dispositivos podemos llevar con nosotros guías de viaje, billetes de avión, reservas de hotel, comunicación directa con cualquier persona de origen o destino y hasta un GPS que hace las veces de mapa interactivo, cuando no de cámara de fotos semi profesional.

Volviendo al primer punto, si hablamos de transportar equipaje un cambio que los viajeros hemos agradecido enormemente es el que tiene que ver con la colocación de ruedas en las maletas. Al principio dos y luego cuatro y con movilidad en todas las direcciones han permitido aumentar la capacidad de carga y han impedido dolores y lesiones a distintos niveles.

En cuanto a la forma de pasar la noche uno de los más rudimentarios que sigue teniendo una auténtica legión de seguidores es la tienda de campaña. De todo tipo, forma y capacidad es una de las más económicas y aventureras de todas las que existen. Ahora, montarla y desmontarla es mucho más sencillo de lo que lo fue en los inicios.

Tenía que llegar este punto. El que hace referencia a las compañías aéreas low cost. Si bien a principios del pasado siglo lo de viajar quedaba en manos de ricos, artistas y diplomáticos ahora está ya al alcance de gran parte de la clase media de Occidente. Su existencia ha provocado que se multipliquen por mucho el número de viajeros de todo el mundo.

Previo a este ‘boom’ de aerolíneas low cost llegó la tarjeta de crédito. Ese sistema de pago en plástico que nos permite movernos por todo el mundo sin necesidad de tener que tocar dinero, cambiar divisas o contar cuánto nos queda en el bolsillo. Su aparición ha hecho mucho más sencillo moverse por todo el globo.

A nivel más mundano, pero también muy importante encontramos los adaptadores de viaje. El hecho de que no haya un sistema internacional para cargar los dispositivos y que tantos quebraderos de cabeza provocó durante un tiempo ha pasado a mejor vida gracias a estos económicos aparatitos.

Por último, qué decir de los GPS. Los tediosos y difícilmente interpretables mapas son ya historia. Ahora los sistemas de geolocalización del teléfono o del coche nos llevan donde queremos, por la vía más rápida y/o económica, advirtiéndonos del tráfico y sin posibilidad de pérdida. Viajar así, es más placer aún.

Los destinos turísticos soñados por los españoles

Hace muy poco un estudio realizado por la agencia de viajes Rumbo revelaba cuáles eran los ocho viajes que los españoles desearían hacer antes morirse. Vamos a ver cuáles son:

1. Machu Picchu
Recorrer el camino inca hasta la cina de Machu Picchu es una experiencia brutal que se extiende a lo largo de 48 kilómetros que desembocan en la ciudad sagrada. Según el citado estudio uno de cada cuatro españoles estaría deseoso de hacerlo. Un experiencia que se puede llevar a cabo por unos mil euros contando vuelos y estancia.

2. Gran Cañón y Las Vegas
Prácticamente la mitad de los españoles ha soñado alguna vez con visitar el Gran Cañón del Colorado. Una de las maravillas del mundo que, además, pilla muy cerca de otra de las ciudades más famosas del mundo como es Las Vegas, la ciudad del pecado. Vuelos, hotel y desplazamiento en coche puede salir por entre 900 y 1000 euros.

3. Las pirámides de Egipto
Otra de las maravillas de la naturaleza son las Pirámides de Egipto. En este caso, el porcentaje de españoles que desea visitarlas antes de morir se sitúa en el 37%. Es recomendable no acudir en verano. A partir de 400 euros se puede disfrutar de vuelos y 3 noches de estancia.

4. Venecia
Un porcentaje casi calcado de españoles desea fervientemente visitar la ciudad de los canales y pasear por ellos. Con 10 millones de turistas anuales es una de las más visitadas del mundo, siendo febrero, en pleno carnaval, cuando se disparan las cifras de turistas. Por unos 200 euros puedes disfrutar de un fin de semana por allí.

5.la Gran Muralla China
Algo más lejos queda la Gran Muralla China. Nada más y nada menos que 21.196 kilómetros que se pueden ver desde el espacio y que está en la lista de deseos de un tercio de los españoles. Mayo sería la época del año ideal para visitarla pudiendo hacer cinco noches de hotel y vuelos por poco más de 500 euros.

6. Maldivas
Uno de los archipiélagos más bellos del mundo es el formado por 1200 islas de aguas cristalinas. Los amantes de la tranquilidad, del agua transparente y del submarinismo lo tienen como fetiche. En España, tres de cada diez no quieren irse de este mundo sin pasar por allí. Entre noviembre y abril, una semana allí puede salir por menos de mil euros.

7. Ver auroras boreales
Casi la mitad de los españoles tiene en su lista de deseos ver auroras boreales. Aunque son muchos los países donde se pueden ver es Noruega, y durante el mes de noviembre, donde más turistas se agolpan en su búsqueda. Tres noches de hotel y vuelos por esas fechas nos puede salir por unos 300 euros.

8. Subir al Empire State Building
La capital del mundo en general y el Empire State Building en concreto son uno de los edificios más importantes y visitados del mundo. Nada más y nada menos que uno de cada cuatro españoles sueña con subirlos y hacerse fotos desde las alturas. Por menos de mil euros se puede pasar una semana, vuelos incluidos, durante casi todo el año.