Consejos para no estresarse durante las vacaciones y disfrutarlas al máximo

Las vacaciones, además de un derecho de todos, es también el momento ideal para romper con la rutina, cambiar de aires, respirar aire nuevo, disfrutar de nuestros seres queridos y desconectar de todo a lo que estamos atados el resto del año.

Sin embargo, a menudo el período vacacional, como consecuencia de una serie de errores que en alguna medida todos hemos cometido en alguna ocasión puede llegar a convertirse en todo un calvario. Es por eso que en este artículo vamos a tratar de poner el acento en los consejos que dan los especialistas para no estresarse durante las vacaciones y disfrutarlas al máximo.

Planificación, mejor que improvisación

El primer consejo de todos partiría de la planificación de las mismas. Una cosa es planificar las vacaciones y otras no dejar margen a la improvisación y cuadricular todo lo que se debe hacer, lo que siempre acaba siendo un error de partida. No obstante, cuando hablamos de planificar nos referimos, por ejemplo, a hacer un estudio de los gastos que creemos podemos tener durante las vacaciones y anticiparnos a ellos. Dicen los expertos que, lo ideal, es ahorrar un 10% del total de lo que ganamos cada mes para disfrutar de unas más que buenas vacaciones al año evitando así sobresaltos.

Otra de las cosas que dicen es que, pese a lo que pudiera parecer, no debemos convertir nuestras vacaciones en ese período en el que hacer a la vez y de golpe todo aquello que no hemos podido hacer durante el año y que anhelamos hacer. Y es que las vacaciones deben servir, además de para hacer cosas, para descansar. Eso es lo recomendable.

Ni que decir de la que debe ser nuestra actitud durante nuestros días de disfrute. Aunque tampoco se debe hacer durante el resto del año mucho menos todo lo que tenga que ver con imponer planes, ideas, horarios, actividades o quedadas. Todo debe ser consultado con tu compañer@ o compañer@s de viaje y, si algo no parece bien, retirarlo del calendario de posibles actividades. En este sentido, dicen que lo ideal es tener los mínimos compromisos y disfrutar al máximo de la pareja, en el caso de que se tenga. Si no, de cualquier ser querido.

No todo puede salir perfecto durante las vacaciones

Es también imprescindible saber de antemano que durante nuestras vacaciones no todo va a poder ser perfecto y salir a la perfección ya que de lo contrario estaremos construyendo una frustración en potencia de un tamaño considerable. Es pues importante saber que no es obligatorio ser felices, sino intentar tener paz, comunicación, disfrutar de lo que hacemos y con quién lo hacemos, más allá de las discusiones que puedan aparecer.

Por último, recordar que introducir una buena rutina, llena de hábitos saludables nos hará no sólo sentirnos mejor, sino también poder aumentar nuestra vitalidad y positividad a lo largo de nuestro viaje o del tiempo que nos duren los días de asueto. Rutina, este última, que también hay que tratar de introducir en nuestro día a día.

Inventos que cambiaron la forma de viajar para siempre

Para viajar, en el sentido más estricto de la palabra, hace falta muy poco. Tan solo la capacidad para poder movilizarse y encaminarse hacia un destino.

Sin embargo, a lo largo de la historia de la humanidad han sido muchos los inventos que han servido de ayuda para hacer los viajes mucho más rápidos, sencillos y llevaderos para los aventureros, tal y como vamos a tratar de mostrar en este post.

El primero de la lista, cómo no, es la mochila. Ya sea como mero recipiente portados de objetos o como casa andante en forma de ‘backpack’ lo cierto es que la mochila moderna, producida en masa a finales de los años 30, fue y sigue siendo uno de los movimientos más importantes para los viajeros de todo el mundo.

Ya mucho más reciente ha sido la expansión de la telefonía móvil al principio y más recientemente de la telefonía móvil inteligente. Gracias a estos dispositivos podemos llevar con nosotros guías de viaje, billetes de avión, reservas de hotel, comunicación directa con cualquier persona de origen o destino y hasta un GPS que hace las veces de mapa interactivo, cuando no de cámara de fotos semi profesional.

Volviendo al primer punto, si hablamos de transportar equipaje un cambio que los viajeros hemos agradecido enormemente es el que tiene que ver con la colocación de ruedas en las maletas. Al principio dos y luego cuatro y con movilidad en todas las direcciones han permitido aumentar la capacidad de carga y han impedido dolores y lesiones a distintos niveles.

En cuanto a la forma de pasar la noche uno de los más rudimentarios que sigue teniendo una auténtica legión de seguidores es la tienda de campaña. De todo tipo, forma y capacidad es una de las más económicas y aventureras de todas las que existen. Ahora, montarla y desmontarla es mucho más sencillo de lo que lo fue en los inicios.

Tenía que llegar este punto. El que hace referencia a las compañías aéreas low cost. Si bien a principios del pasado siglo lo de viajar quedaba en manos de ricos, artistas y diplomáticos ahora está ya al alcance de gran parte de la clase media de Occidente. Su existencia ha provocado que se multipliquen por mucho el número de viajeros de todo el mundo.

Previo a este ‘boom’ de aerolíneas low cost llegó la tarjeta de crédito. Ese sistema de pago en plástico que nos permite movernos por todo el mundo sin necesidad de tener que tocar dinero, cambiar divisas o contar cuánto nos queda en el bolsillo. Su aparición ha hecho mucho más sencillo moverse por todo el globo.

A nivel más mundano, pero también muy importante encontramos los adaptadores de viaje. El hecho de que no haya un sistema internacional para cargar los dispositivos y que tantos quebraderos de cabeza provocó durante un tiempo ha pasado a mejor vida gracias a estos económicos aparatitos.

Por último, qué decir de los GPS. Los tediosos y difícilmente interpretables mapas son ya historia. Ahora los sistemas de geolocalización del teléfono o del coche nos llevan donde queremos, por la vía más rápida y/o económica, advirtiéndonos del tráfico y sin posibilidad de pérdida. Viajar así, es más placer aún.

Los destinos turísticos soñados por los españoles

Hace muy poco un estudio realizado por la agencia de viajes Rumbo revelaba cuáles eran los ocho viajes que los españoles desearían hacer antes morirse. Vamos a ver cuáles son:

1. Machu Picchu
Recorrer el camino inca hasta la cina de Machu Picchu es una experiencia brutal que se extiende a lo largo de 48 kilómetros que desembocan en la ciudad sagrada. Según el citado estudio uno de cada cuatro españoles estaría deseoso de hacerlo. Un experiencia que se puede llevar a cabo por unos mil euros contando vuelos y estancia.

2. Gran Cañón y Las Vegas
Prácticamente la mitad de los españoles ha soñado alguna vez con visitar el Gran Cañón del Colorado. Una de las maravillas del mundo que, además, pilla muy cerca de otra de las ciudades más famosas del mundo como es Las Vegas, la ciudad del pecado. Vuelos, hotel y desplazamiento en coche puede salir por entre 900 y 1000 euros.

3. Las pirámides de Egipto
Otra de las maravillas de la naturaleza son las Pirámides de Egipto. En este caso, el porcentaje de españoles que desea visitarlas antes de morir se sitúa en el 37%. Es recomendable no acudir en verano. A partir de 400 euros se puede disfrutar de vuelos y 3 noches de estancia.

4. Venecia
Un porcentaje casi calcado de españoles desea fervientemente visitar la ciudad de los canales y pasear por ellos. Con 10 millones de turistas anuales es una de las más visitadas del mundo, siendo febrero, en pleno carnaval, cuando se disparan las cifras de turistas. Por unos 200 euros puedes disfrutar de un fin de semana por allí.

5.la Gran Muralla China
Algo más lejos queda la Gran Muralla China. Nada más y nada menos que 21.196 kilómetros que se pueden ver desde el espacio y que está en la lista de deseos de un tercio de los españoles. Mayo sería la época del año ideal para visitarla pudiendo hacer cinco noches de hotel y vuelos por poco más de 500 euros.

6. Maldivas
Uno de los archipiélagos más bellos del mundo es el formado por 1200 islas de aguas cristalinas. Los amantes de la tranquilidad, del agua transparente y del submarinismo lo tienen como fetiche. En España, tres de cada diez no quieren irse de este mundo sin pasar por allí. Entre noviembre y abril, una semana allí puede salir por menos de mil euros.

7. Ver auroras boreales
Casi la mitad de los españoles tiene en su lista de deseos ver auroras boreales. Aunque son muchos los países donde se pueden ver es Noruega, y durante el mes de noviembre, donde más turistas se agolpan en su búsqueda. Tres noches de hotel y vuelos por esas fechas nos puede salir por unos 300 euros.

8. Subir al Empire State Building
La capital del mundo en general y el Empire State Building en concreto son uno de los edificios más importantes y visitados del mundo. Nada más y nada menos que uno de cada cuatro españoles sueña con subirlos y hacerse fotos desde las alturas. Por menos de mil euros se puede pasar una semana, vuelos incluidos, durante casi todo el año.